7 de abril

Hoy parece que el día nos da un respiro, cielo azul, menos frío… veremos lo que dura.

Old City Hall tower

El plan para hoy es visitar la ciudad vieja (Staré Mésto) incluido el barrio judío. Para ello comenzamos visitando de nuevo la torre del reloj, esta vez con la intención de subir hasta el mirador para hacernos una idea de lo que nos espera. La entrada se sitúa en el antiguo ayuntamiento. El interior de la torre está totalmente renovado habiendo dos maneras de subir hasta su tope, o bien por escaleras o bien por ascensor. Optamos por el ascensor. Staircase inside the clock tower

En un momento estamos arriba y, como es de esperar, abarrotado. Con un poco de paciencia nos vamos haciendo hueco y comenzamos a contemplar la ciudad desde los cuatro puntos que nos ofrece la torre, realmente una ciudad de cuento, muy cuidada, limpia.

Church of Our Lady before Týn
Views from the astronomical clock tower
Views from the astronomical clock tower

Al bajar de la torre, aprovechamos para volver a ver el reloj en acción junto con cientos de personas que, a cada hora, se congregan alrededor.

Astronomical clockAcabado el ritual nos encaminamos a Sta. María enfrente del Tyn, otro hito de la plaza y del conjunto de la Praga antigua. Construida entre los siglos XIV y XV es la obra más representativa del gótico de la ciudad vieja. Lamentablemente estaba cerrada. Church of Our Lady before Týn

Por la calle Tyn avanzamos para llegar a la Torre de la Pólvora, pero antes nos encontramos con dos gratas sorpresas. Primero a nuestra izquierda el Palacio renacentista Granovsky y, más adelante, en la calle Malá Stupartská, la Iglesia de Santiago el Mayor, una joya del barroco que merece una visita tranquila. Jamás pensamos que este estilo nos dejara tan sorprendidos, pero la Contrarreforma bohemia dejó algunas de las mejores obras de toda Europa.

Organ
Main Altar

Un poco más de callejeo nos lleva a la Torre de la Pólvora, en el límite de los barrios viejo y nuevo. Se trata de una de las trece puertas originales de la Praga antigua, gótica del siglo XV.

Powder Tower and New Town Hall

Pegada a ella está la Casa Municipal. Situada en la Plaza de la República, actualmente es un auditorio y un punto de referencia cívico en la ciudad de Praga, además de un edificio importante en la historia arquitectónica y política de la República Checa. Se considera la obra puntera del arte modernista checo. Su interior es incluso más bonito que el exterior, todos los detalles de la decoración, la distribución y la escalera que lleva a la sala de conciertos Smetana, el restaurante Art Nuveau y el Café Kabarna Obecní.

Municipal House Restaurant

Nuestro siguiente destino es el Monasterio de Santa Ana, que, en la actualidad es un museo parte del Museo Nacional Checo, dedicado, sobre todo al arte medieval. Nuestro callejeo, después de un buen capuchino para reponer fuerzas, nos lleva a contemplar auténticas joyas de la arquitectura modernista.   Entre ellas el Hotel París, de principios del XX. A medida que volvemos hacia el núcleo del barrio viejo y, más en concreto, al barrio judío o Josefov, las edificaciones se van haciendo más y más espectaculares: modernismo, cubismo, grandes decorados en puertas y cubiertas y, de repente en la calle Parizská, la conocida como la Nueva Antigua Sinagoga, centro del barrio judío.

Old New Synagogue

Estamos ante una de las sinagogas más antiguas de Europa, fundada alrededor del año 1270. Justo a su lado, el ayuntamiento judío, construido en el siglo XVI y con acabados rococó en su fachada. Como curiosidad su reloj judío. En frente, atravesando un pequeño mercadillo, aparece el Pabellón del Barrio Judío, de estilo neorrománico y destinado a celebrar los funerales, de ahí su proximidad al antiguo cementerio.

Jewish Ceremonial Hall

Ahora toca una buena parada para comer y descansar antes de adentrarnos en el penúltimo de nuestros destinos, el antiguo Cementerio Judío.

Detrás de la entrada al cementerio nos encontramos con la sinagoga Pinkas, del siglo XV. Desde el año 1954 al 1959 fue transformada en un memorial para los judíos de Bohemia y Moravia. Durante este periodo fueron grabados los nombres de las 80.000 personas que fueron perseguidas y asesinadas durante el Holocausto. Un lugar y un momento para recordar la barbarie a la que puede llegar la raza humana.

Pinkas Synagogue Memorial
Names of the Holocaust victims

A continuación nos adentramos en el pequeño espacio que ocupa el antiguo cementerio. Fue usado por la comunidad judía desde el siglo XV al XVII. De acuerdo con la Halajá (recopilación de leyes talmúdicas y rabínicas), los judíos no deben destruir tumbas judías, y tampoco se les permite transportar una tumba a otro lugar. Esto significa que cuando el cementerio se quedó sin espacio y conseguir tierra extra era imposible, más capas de tierra se emplazaron sobre las tumbas existentes, de manera que las tumbas viejas quedaban desplazadas y enterradas bajo las nuevas capas de tierra. Esto explica porqué las tumbas del cementerio están emplazadas tan cerca las unas de las otras. Al final, el cementerio acumuló más de 12 capas de tierra. Realmente es un lugar sobrecogedor en el centro de la ciudad.

Pinkas Synagogue
Old Jewish Cemetery

La última visita del día estaba reservada a la sinagoga española. Un edificio del siglo XIX decorado con inspiración morisca (de ahí le viene el nombre). En la actualidad, además de servir para el culto, es un museo dedicado a la historia del pueblo judío en Bohemia y Moravia y una sala de conciertos. Y lo pequeño que es el mundo, en una de sus salas nos encontramos ¡con la madre de un antiguo alumno!.

בית הכנסת הספרדי
Španělská synagoga

Después de una buena ducha en el hotel nos espera un concierto en el monasterio de San Miguel. Un cuarteto de cuerda y una soprano nos hacen pasar un buen rato en una pequeña sala del antiguo monasterio. Demasiado turístico, pero después de la paliza del día, nos sirve para relajarnos y prepararnos para el día siguiente.

6 de abril

El plan para nuestro primer día entero en la ciudad ha sido comenzar visitando Malá Strana, o barrio pequeño, atravesando el famoso Puente de Carlos IV. Como siempre hacemos, sin prisa, paseando, observando la arquitectura, la gente, el ambiente que se respira en cada rincón.

Karlova StreetPor la calle Karlova (cuyo origen se remonta al S. XII) llegamos al primer hito, la torre del puente de la ciudad vieja. Eastern Tower
La plaza de los caballeros cruzados, que se abre al final de la calle, es una conjunción de estilos que hace detenerse a contemplarla. En un lado el Clementinum con la Iglesia del Salvador, a otro la Iglesia de San Francisco, a otro, un poco arremetido, el museo Smetana y presidiendo, la torre. Delante de la Iglesia de San Francisco la estatua del rey que tanto hizo por la ciudad, Carlos IV. Si algo sobra en la plaza son los “marineros” que te ofrecen un paseo en barco por el río Moldava.

Charles IV squareAtravesando la magnífica torre del S. XIV, se entra de lleno el Karluv Most o Puente Carlos, de 1357, la única conexión durante siglos de las dos partes de la ciudad. Construido con bloques de arenisca tiene una longitud de 520 metros. Su decoración original se limitaba a una cruz, pero a partir de 1683, y a imitación del Ponte Sant’Angelo de Roma, se comenzaron a colocar estatuas en todos sus tramos. On the Charles bridge
Staré Město from Charles bridgeAquí va la letanía de todos los santos: San Ivo; la Virgen y San Bernardo; Sta. Bárbara, Sta. Margarita y Sta. Isabel; la Virgen, Sto. Domingo y Sto. Tomás; la Piedad; la crucifixión; San José con Jesús; Sta. Ana; San Francisco Javier; Stos. Cirilo y Metodio; San Cristóbal; San Juan Bautista; San Francisco de Borja; San Norberto, San Wenceslao y San Segismundo; San Juan Nepomuceno; Sta. Ludmila; San Antonio de Padua; San Francisco de Asís; San Judas Tadeo; San Vicente Ferrer y San Procopio; San Nicolás de Tolentino; San Agustín; Sta. Lutgarda; San Adalberto; San Felipe Benizi; San Juan de la Mata, San Félix de Valois y el beato Iván; San Vito; San Wenceslao; San Cosme y San Damián con Jesucristo. Desde luego un repaso por todo el santoral católico.   PUENTE-1PUENTE-2   A la altura de San Nicolás está el acceso a la escalera que nos lleva a la isla de Kampa, un bonito rincón separado del barrio por el arroyo del diablo. Mucho jardín y pequeños palacios han hecho del recorrido un buen paseo relajante. Certovka (Devil's Stream)

Atravesando de nuevo el canal, ya en pleno barrio de Malá Strana, te encuentras rodeado de grandes palacios que, en la actualidad son embajadas, sobre todo en la plaza Maltesa y la del Gran Priorato.

Buquoyský palác - French EmbassyUno de los muros de este priorato es el conocido como Muro de Lennon, un recuerdo de la oposición de los ciudadanos a la opresión soviética que se ha conservado como monumento a la paz. Lennon Wall

Por el Puente del amor (llenito de candados de miles de enamorados), volvemos a la isla de Kampa a retomar el Puente Carlos. Antes, un vistazo al antiguo molino del Gran Priorato y a la escultura de madera que recuerda el nombre del canal, del diablo.

Love bridge - Kampa Island

Volvemos a subir al puente y contemplamos ante nosotros las magníficas torres de Malá Strana. La pequeña, único resto del antiguo puente de Judit, predecesor del actual. Por la calle del puente nos dirigimos hacia arriba, hacia la plaza de Malá Strana, una calle llena de pequeñas casitas de colores que, desgraciadamente, no aparecen muy vivos bajo el día nublado que tenemos y la nieve que empieza a caer. Antes de llegar a la plaza los copos se hacen cada vez más grandes y hemos de refugiarnos en los soportales que se abren en la parte izquierda de la plaza, frente a la Iglesia de San Nicolás. Es un buen momento para detenernos a ver alguna de las numerosas tiendas que abarrotan la zona.

Snowing on St. Nicholas

Atravesando la plaza llegamos a la calle Nerudova con la intención de llegar al castillo, pero la nieve arrecia y hemos de hacer otro alto, esta vez en el pequeño café restaurante U Certa, donde reponemos fuerzas con una buena tarta de manzana calentita y capuchino. Cuando el sol vuelve a aparecer aprovechamos para ascender los últimos metros que nos separan de la entrada al Castillo, las vistas ya son espectaculares, aunque las nubes y el frío no dan tregua.

Llegados a Hradcanske Namestí (plaza del Castillo), nos encontramos ante la entrada principal del recinto. Su origen se remonta al siglo IX en una colina que domina estratégicamente el río Moldava. Con el paso de los años y dentro de sus murallas se construyó, además del castillo, un palacio, tres iglesias y un monasterio. Fue la residencia de los reyes de Bohemia, emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, presidentes de Checoslovaquia y presidentes de la República Checa. Con 570 metros de largo y 130 de anchura media, es considerado el castillo antiguo más grande del mundo.plano-castillo

Dos imponentes titanes abren paso al primer patio, del siglo XVIII. A través de una galería entramos en el segundo patio, originalmente construido en el siglo XVI. A su derecha se observa el ábside de la Capilla de la Santa Cruz, en su centro la fuente de Kolh. Atravesando otra galería entramos en el tercer patio encontrándonos de lleno con la imponente fachada neogótica de la Catedral de San Vito.

The Cathedral of St. VitusMuy pequeño el espacio para poder apreciarla en toda su magnitud. Su construcción se comenzó en el año 1344 bajo las órdenes del rey Juan de Luxemburgo. El primer arquitecto fue el francés Mathieu d’Arras. A su muerte, Peter Parler tomó el relevó y continuó las obras hasta las guerras husitas. Arquitectos y artistas de los siglos XIX y XX completaron la catedral, que alberga las joyas de la corona y la magnífica tumba de San Wenceslao.63_stvituscathedral

El espacio interior de la catedral es absolutamente mágico. La nave principal muy alta, muchas y grandes vidrieras, sin coro que interrumpa la visión. Lo que más nos llamó la atención: las vidrieras de varias épocas, desde el gótico hasta el modernismo (incluida una de Alfons Mucha); la fabulosa tumba de San Juan Nepomuceno, labrada en plata maciza; las capillas góticas con impresionantes altares barrocos típicos de Bohemia; también la curvatura de las columnas del crucero. Desde luego una visita imprescindible en Praga.

Sepulcher of St. John Nepomuk
A Gothic beauty

Volviendo a salir por la puerta principal nos dirigimos hacia la izquierda, hacia el gran patio que rodea la catedral. Lo primero que aparece es el gran campanario renacentista rematado en estilo barroco, visible desde toda la ciudad. A su lado el Pórtico Dorado, con mosaicos venecianos del siglo XIV.

St. Vitus CathedralDespués de contemplar el espectáculo arquitectónico, nos dirigimos a visitar el antiguo Palacio Real, residencia de los primeros príncipes bohemios (siglo XI) y sede de la antigua Dieta (Parlamento) de Bohemia. Sorprendente el salón de Ladislao, por su amplitud y por el raro acabado de su bóveda de crucería gótica. Subiendo hacia los salones construidos por los Habsburgo entramos en las salas de la famosa defenestración de los dos consejeros del archiduque Fernando de Habsburgo del año 1618, que dio lugar a la guerra de los 30 años. Window of the defenestration of PragueSiguiente parada, la Basílica de San Jorge, en la plaza que permite contemplar al detalle el ábside de la Catedral. Fundada por el príncipe Vratislao (915-921) es la iglesia románica mejor conservada de la ciudad. Su interior es austero y da cobijo a numerosos sepulcros de la naciente Bohemia. La fachada, barroca y colorida. Saliendo, a la izquierda, está el pabellón de la emperatriz María Teresa de Austria, construido para albergar a mujeres maltratadas.

St. George's BasilicaNeoclassical palace of Maria Theresa of AustriaDe allí, nos dirigimos hacia el famoso Callejón de Oro, una callejuela repleta de las pequeñas casitas que utilizaban los orfebres en la Edad Media. Más fama que otra cosa, basta con echar un rápido vistazo.

Golden LaneY, por fin, llegó la hora de la comida. No buscamos demasiado y entramos en el primer restaurante que apareció ante nosotros, no estaba mal de precio y podíamos comer en una de sus terrazas con vistas a la ciudad. La comida empezó bien, pero la nieve volvió a aparecer con fuerza y acabamos cubriéndonos con una manta cortesía de la casa. Los camareros, poco amables, acabaron por crisparnos por su exigencia de propina, ¡siempre las dichosas propinas!

Hradcanske NamestíPor la tarde el sol va ganando terreno, se prepara un bonito atardecer. Desde el restaurante nos dirigimos otra vez hacia la salida principal del castillo y tomamos dirección al Santuario de Loreto. A la derecha, el barroco Palacio Arzobispal, al frente el imponente Palacio Sernín, sede del ministerio de asuntos exteriores. El Loreto es un imponente edificio barroco dedicado a divulgar la leyenda de la Santa Casa de la Virgen. Fue un importante foco de la contrarreforma checa. Clock tower - LoretaDesde allí, y después de tomar un buen capuchino, tomamos dirección al monasterio de Strahov. Fundado en el siglo XII por la orden premonstratense, posee una iglesia barroca que merece una tranquila visita. A nuestra llegada, los monjes iniciaban la oración de vísperas, lo que hizo del lugar algo mucho más especial.

Royal Canonry of Premonstratensians at Strahov
Ya toca el regreso. Mirando el mapa elegimos una calle que baja desde el monasterio hasta el centro de Malá Strana, la calle Uvoz. Rodeando los huertos y frente al parque de Petrín, con su torre de hierro, comenzamos la bajada disfrutando de unas espectaculares vistas de la ciudad. Desde esa altura se distingue perfectamente la antigua y la nueva Praga, las bonitas torres góticas y barrocas y la soviética torre de Televisión de Žižkov.St. Vitus Cathedral
Modern Prague

El paseo de vuelta por el Puente Carlos será una de las imágenes más bonitas del viaje. Las torres y los edificios teñidos de naranja al atardecer merecen un viaje a Praga.

Staré Město from Charles bridge
Saint Salvator's Church

Descubriendo PRAGA

Día 5 de abril, después de pensárnoslo mucho, partimos hacia la República Checa, Praga nos espera. Todo el mundo ha estado en Praga, todo el mundo habla de Praga y, ni Manu ni yo habíamos estado nunca en esta ciudad. Ya teníamos ganas de aterrizar y empezar a saborear la capital de Bohemia. Nuestro vuelo fue bastante cómodo, el avión medio lleno y asientos en las salidas de emergencia.  La compañía checa nos ofreció incluso un pequeño bocadillo y bebida, aparte de amabilidad, todo un detalle en estos tiempos que corren.

Nada más llegar al aeropuerto nos dirigimos a la cabina de información turística para recoger nuestros “Praguecards” que nos permitirían entrar a la mayoría de monumentos y utilizar todo el transporte público durante cuatro días. Una vez controlada la ciudad, realmente no era necesario, pues unos largos paseos te acercan a todos los rincones de interés.

Después al taxi y al hotel reservado en pleno centro de la ciudad, el U Tří Bubnů (literalmente, “En los tres tambores”).

El hotel ocupa una casa fechada en 1406, por lo que nos encontramos con espacios estrechos, escaleras empinadas (nada de ascensor).  La cuestión de la amabilidad checa mejor la dejaremos aparte. La habitación bastante amplia con un baño algo estrecho, y con vistas al interior de la misma manzana donde está el reloj astronómico en la plaza vieja.

Nada más llegar nos lanzamos a respirar el ambiente de la plaza vieja y ver ese famoso reloj. Al ser domingo, pensamos, la plaza está abarrotada… Da lo mismo, cualquier día, siempre abarrotada.  A cada hora la gente se amontona alrededor del reloj astronómico para ver asomarse a los apóstoles por las ventanitas y a la calavera mover la campanita que anuncia la fugacidad de la vida.  Así lo hicimos también nosotros, al menos una vez había que ser testigo de esa tradición.

Old City Hall

Una vez cumplida, y con el estómago vacío nos acercamos al mercadillo de Pascua para reponer fuerzas. Después de ojear la oferta gastronómica nos decidimos por un jamón que tenía muy buena pinta y parecía ser algo típico del país. No fue una buena opción, el sabor bueno, pero demasiado tostado por fuera y crudo por dentro, mucho nervio y poca chicha. Para el postre una especie de rollo bañado en azúcar y hecho lentamente al fuego; buen sabor, pero seco como la coca de mollitas alicantina.

La plaza de la ciudad vieja es todo un espectáculo. La riqueza de su arquitectura, los colores, las terrazas, todos los rincones son dignos de ser disfrutados con calma.

Al final de la tarde comenzaron a levantar las nubes y la luz de la puesta de sol hizo que los edificios fueran todavía más mágicos.

Týn Church and the Clock Tower

Buena opción habíamos hecho. A pesar de tanto turista, la ciudad vale la pena.

Adiós Egipto

Tras disfrutar de los templos de Philae el taxi nos llevó directamente al aeropuerto.  En la espera de nuestro vuelo pudimos comer algo y comprar algún recuerdo, allí por lo menos las vendedoras no te agobiaban y te dejaban mirar tranquilamente la tienda.

El vuelo fue tranquilo y pudimos disfrutar de las maravillosas vistas del Nilo y sus riberas atravesando el desierto.  La última sorpresa de nuestro superguía fue pedirnos más dinero por llevarnos al día siguiente al aeropuerto para salir hacia Madrid. Ahi acabó nuestra relación con él (como él mismo decía, finish!). Nos buscamos un taxi que nos llevara y descansamos tranquilamente en el mismo Hotel que los primeros días. Estábamos cansados y necesitábamos reponer fuerzas para llegar a Madrid satisfechos por un viaje que nunca olvidaremos.

A night of RamadanA night of RamadanSunset in CairoSunset in Cairo

¡Adiós Egipto!

Templos de Philae

(Asuán, 18-7-14)

Filé

El día 18 amanecía lleno.  Teníamos que preparar el equipaje para nuestra vuelta a El Cairo, desayunar rápido y salir hacia la isla de Agilkia, donde fueron llevados los templos de la isla de Philae.  Situada a unos 11 km de Asuán fue célebre por los templos erigidos durante los periodos ptolemaico y romano dedicados al culto a la diosa Isis que se propagó por todo el Mediterráneo, manteniéndose su veneración en el templo de File hasta que fue prohibido en tiempos de Justiniano I, el año 535 d. C.

El taxi nos llevó a un embarcadero donde nos dirigimos a la isla por las aguas en las que antiguamente se encontraba la primera catarata del Nilo.
In the Aswan DamArriving PhilaeTemple of Philae
Philae

Isis fue una de las diosas principales del panteón egipcio, pero sólo a partir de Nectanebo I, faraón de la dinastía XXX, comenzaron a erigirse edificaciones sacras de cierta importancia en la isla. Los lágidas continuaron ampliando el complejo y, posteriormente, algunos emperadores romanos como Augusto,Tiberio, Trajano y Adriano, ordenaron construir más edificaciones. El culto a la diosa perduró hasta el siglo VI, cuando el emperador romano de oriente, Justiniano I lo proscribió. El conjunto se reconvirtió en iglesia cristiana dedicada a la advocación de San Esteban, hasta el siglo XII, época en que el credo islamista ya se había impuesto como religión mayoritaria de la población egipcia.

File

Hall of Nectanebo IHall of Nectanebo IOuter Court

El recinto en el que se encuentra el Templo de Isis se abre con un embarcadero y el pabellón de Nectanebo I a la izquierda, con un pórtico rectangular formado por 14 columnas campaniformes con ábaco hatórico dispuestas en 2 filas simétricas respecto a la edificación. A la derecha se encontraba el Templo de Arensnuphis, dios nubio, construido por Ptolomeo IV Filopátor y el rey nubio Ergamene. En este punto estaba situado el dromos, con 2 pórticos uno al oeste, formado por 32 columnas con capiteles mixtos y otro al este, edificado por el emperador Augusto. La decoración de los pórticos incluye  escenas de ofrendas y cartuchos con los nombres de los emperadores Augusto, Claudio, Tiberio, Calígula y Nerón. Junto al pórtico este se encontraba el Templo de Imhotep, funcionario divinizado del faraón Dyeser, encargado de la construcción de la primera pirámide, la pirámide escalonada de Saqqara.

Decoration at Augustus colonnadeHorusThe offerer PharaohHathorThe first Pylon of the Temple of Isis

El templo de Isis se abre tras el dromos, como una construcción atípica, pues el recinto no es rectangular y los pilonos no son paralelos. Se accede a través del primer pilono, obra de Nectanebo I, de 45,5 metros de longitud y 18 de altura. En esta entrada monumental pueden verse escenas de matanzas de prisioneros dirigidas por Ptolomeo XII Neo Dioniso a las divinidades Horus, Isis y Hathor junto con cartuchos con el nombre de Nectanebo I. Tras el pilono de entrada al templo se encuentra un mammisi, compuesto por un pronaos y 3 cámaras, construido por Ptolomeo VIII Evergetes II y decorado por Neo Dioniso y Tiberio.
First PylonDetail of MammisiDecoration in the pronaosPronaosChristian altar
Era el lugar de adoración de Isis, y está decorado con escenas relativas al nacimiento, infancia y educación de Hathor.  Curiosamente en una de las paredes del pronaos se encuentra una reproducción en jeroglífico y demótico del decreto de la piedra de Rosetta.

EntranceSecond PylonHorusHathor

El segundo pilono es algo más corto que el primero, pero con más altura (32 x 22 metros) y está decorado con escenas de matanzas de Ptolomeo XII Neo Dioniso. La sala hipóstila que viene a continuación estaba formada por 10 columnas policromadas y el techo decorado con escenas astronómicas y los símbolos de las Dos Tierras. El naos está compuesto por 112 salas y una cripta decorada con escenas de ofrendas. En el santuario se encuentra además un naos de granito.

Naked Pharaoh as a child before Hathor and OsirisEntering the SanctuaryThe sanctuaryThe altar in the sanctuary

Remains of Roman triumphal arch

Arco de triunfo romano junto al Templo de Augusto

Remains of the temple of Arensnuphis

Restos del Templo de Arensnuphis

Bes relief

Relieve del dios Bes

Temple of Hathor

Templo de Hathor

The Trajan Kiosk

Kiosko de Trajano

 

Abu Simbel

(Asuán, 17-7-14)
Abu-Simbel

La noche anterior el barco había atracado ya en Asuán.  Quedamos con nuestro superguía en el vestíbulo a las 3 de la mañana.  Teníamos que partir para Abu Simbel, a unos 300 km más al sur, ya en la frontera con Sudán. Nos entregaron nuestro picnic desayuno y con mucha expectación nos dirigimos al punto de encuentro para partir hacia el deseado Abu Simbel.

Tras pasar por unos controles militares aparcamos en una zona donde se reunían coches, furgonetas y autocares.  La ley egipcia obliga a ir en convoy hacia el gran templo.  Los militares lo abrían y lo cerraban subidos en autocares y provistos de armas.  Asustaba un poco y mucha gente ni salía de los coches mientras iban llegando todos los viajeros.  Una vez comenzado el viaje, todo se relajaba mucho más, pues cada uno iba a su aire.  La salida de Asuán nos recordaba a las carreras de los autos-locos, todo tipo de coches adelantándose sin sentido, parando, corriendo… nuestro chófer, pierre-no-doy-una, consiguió mantenerse en cabeza, aunque Penelope-l’amour a veces nos adelantaba.

Desayunamos en el coche, nos fumamos un cigarrito en pleno desierto y sobre las 7:30 llegamos a Abu Simbel.  Una vez amaneció apareció ante nosotros el gran desierto, todo un espectáculo que disfrutamos a lo largo del camino de ida y vuelta. Ésta fue a las 10:30, el calor se hacía auténticamente insoportable, calculamos que estaríamos a esa hora sobre los 50ºC.

Arriving to Abu SimbelFinally in Abu Simbel

El gran templo de Abu Simbel fue construido por Ramsés II para conmemorar su victoria en la batalla de Kadesh (ca. 1274 a. C.). Está dedicado al culto del propio Ramsés (los faraones se consideraban dioses) y de las grandes deidades del Antiguo Egipto, Amón, Ra y Ptah. Estos tres dioses fueron muy venerados a lo largo de la Historia del Antiguo Egipto. Ra era la cabeza de la Enéada de Heliópolis, Amón la cabeza de la Tríada de Tebas y Ptah el gran dios artesano de Menfis. Al lado de los tres se representa a Ramsés como el cuarto gran dios de Egipto.

La dinastía XIX intentó recuperar la influencia de Egipto en el exterior, perdida después de los disturbios y turbulencias religiosas y políticas durante el reinado de Ajenatón (Akenatón) de la dinastía XVIII que apoyó el culto a Atón en detrimento de Amón y su influyente clero.

Ramsés II, hijo de Seti I combatió a los enemigos del Norte, y del Sur. Pero su batalla más importante fue la de Kadesh, en Canaán contra los asiáticos hititas. Esta batalla terminó con un tratado de paz entre ambas fuerzas. En los muros de Abu Simbel y de otros templos egipcios, Ramsés se jactaba de haber ganado la batalla; el rey de los hititas hizo lo propio en los templos de su país.

Panoramic

La construcción del templo se inició aproximadamente en 1284 a. C. y duró unos veinte años, hasta 1264 a. C. Es uno de los seis speos (excavados en roca) que se edificaron en Nubia durante el largo periodo del reinado de Ramsés II. El propósito del templo era impresionar a los vecinos del sur y reforzar la influencia de la religión egipcia en la región.

Con el paso del tiempo el templo, abandonado, comenzó a llenarse de arena. Cerca del siglo VI a. C., la arena cubría las estatuas del templo principal hasta la altura de sus rodillas. Abu Simbel quedó olvidado hasta que en 1813 el suizo Johann Ludwig Burckhardt lo visitó. Burckhardt comentó su descubrimiento al explorador italiano Giovanni Belzoni, quien viajó al lugar pero fue incapaz de excavar una entrada que permitiera el acceso al templo. Belzoni regresó en 1817 y esta vez tuvo éxito, pues consiguió entrar y se llevó todos los objetos de valor que pudo transportar.

En 1959 se inició una campaña internacional de recaudación de fondos para salvar los monumentos de Nubia, ya que algunos de ellos estaban en peligro de desaparecer bajo el agua, como consecuencia de la construcción de la presa de Asuán. Un esquema para salvar los templos se basó en una idea de William MacQuitty para construir una represa de agua fresca alrededor de los templos, con el agua mantenida a la misma altura que el Nilo. Debía haber cámaras subterráneas. En 1962, la idea fue concretada en una propuesta presentada por los arquitectos Jane Drew y Maxwell Fry y el ingeniero civil Ove Arup. En ella, consideraron que alzar los templos ignoraba el efecto de erosión del asperón por los vientos del desierto. A pesar de que se reconoció que la propuesta era extremadamente elegante, fue rechazada.

Lake Nasser

El rescate de los templos de Abu Simbel fue iniciado en 1964 por un equipo multinacional de arqueólogos, ingenieros y operadores de equipo pesado que trabajaron juntos bajo el estandarte de la Unesco. En total, costó unos 40 millones de dólares de la época. Entre 1964 y 1968, todo el sitio fue cuidadosamente partido en grandes bloques (de un promedio de 20 toneladas y un máximo de 30 toneladas cada uno), desmantelado, elevado y reensamblado en una nueva ubicación 65 metros más alta y 200 metros más lejos del río, en uno de los mayores desafíos de la ingeniería arqueológica en la historia. Incluso fueron salvadas algunas estructuras sumergidas en las aguas del lago Nasser.

The great Temple

Gran Templo

El Gran Templo de Abu Simbel, que tomó unos veinte años construir, fue completado alrededor del año 24 del reinado de Ramsés II (que corresponde a 1265 a. C.). Fue dedicado a los dioses Amón, Ra-Horajti y Ptah, así como al Ramsés deificado. Generalmente, es considerado como uno de los más bellos de todos los edificados durante el reinado de Ramsés II y uno de los más monumentales de Egipto.

The first sightThe great Temple of Ramesses II

La fachada del templo tiene 33 metros de altura por 38 metros de ancho y está custodiado por cuatro estatuas sedentes. Todas las estatuas representan a Ramsés II, sentado en un trono con la doble corona del Alto y Bajo Egipto (llamada Nemes). También portan la barba postiza, símbolo del faraón en vida, el collar y un pectoral grabado con el nombre de coronación.  Cada una de ellas mide unos veinte metros de altura y están encabezadas por un friso de 22 babuinos, adoradores del sol y que flanquean la entrada. Las estatuas y el templo fueron esculpidos en una colina rocosa. La estatua situada a la izquierda de la entrada se partió durante un terremoto y solo quedó intacta su parte inferior.

Detail of the colossi of RamessesThe two first colossal statuesColossi of Ramses II
The great Temple

Cerca de los pies de los colosos, hay otras estatuas que no llegan a la altura de las rodillas del faraón:

    • El coloso I (lado izquierdo) contiene la representación de la reina Nefertari, en la pierna izquierda del faraón, Tuya, madre de Ramsés II en la derecha y el príncipe Amonhorjepeshef en el centro.
    • En el coloso II (lado izquierdo) se encuentran las princesas Bentata, Nebettauy y otra que posiblemente representa a Senefra.
    • En el coloso I del lado norte (derecho)  está la reina Nefertari en la pierna derecha, la princesa Beketmut en la izquierda y el príncipe Riamsese en el centro.
    • En el coloso II del lado norte la princesa Nerytamun, la reina madre Tuya y Nefertari.

Detail of the colossi of RamessesDetail of the colossi of RamessesDetail of the colossi of RamessesNefertari

La entrada está coronada por un bajorrelieve que representa dos imágenes del rey adorando a Ra-Horajti con cabeza de halcón, cuya estatua se yergue en una gran nicho. Este dios está sosteniendo un jeroglífico y una pluma en su mano derecha, con Maat (la diosa de la Verdad y la Justicia) a su izquierda. La fachada está encabezada por 22 babuinos, cuyos brazos están extendidos en el aire, supuestamente adorando al sol naciente. Otra notable característica de la fachada es una estela que registra el matrimonio de Ramsés con una hija del rey Hattusil III, unión que selló la paz entre Egipto y los hititas.

The baboons on the facadeThe great temple

En la parte izquierda de la fachada hay tres estelas que representan a Ramsés II en adoración a Amón, Harmajis y Horus, el discurso de celebración de un funcionario a Amón-Ra y un texto de 41 líneas que describe las circunstancias del matrimonio del faraón con la princesa hitita ofrecida por el rey de los hititas. Tras el coloso norte más extremo hay una inscripción en la que el faraón aparece ante Ra-Horajti. En la parte derecha de la fachada se encuentra el templo solar. Es un pequeño recinto a cielo abierto que contiene dos pedestales en los que se encontraban las imágenes de dioses que ahora se muestran en el Museo Egipcio de El Cairo y una representación de la barca solar con un sacrificio del faraón a Ra-Horajti.

Stelae on the way to the main entranceVictory over HittitesAt the entrance

La parte interior del templo tiene la misma disposición que la mayoría de antiguos templos egipcios, con habitaciones de tamaño decreciente a medida que se acercan al santuario. El templo cuenta con una estructura compleja y bastante inusual debido a sus principales cámaras laterales. La sala hipóstila o pronaos tiene 18 metros de largo y 16,7 metros de ancho y está sostenida por ocho grandes pilares osíridas que representan a Ramsés deificado vinculado al dios Osiris, el dios del inframundo, para indicar la naturaleza imperecedera del faraón. Las estatuas colosales a lo largo del muro de la mano izquierda llevan la corona blanca del Alto Egipto, mientras que las ubicadas en el lado opuesto cargan la corona doble del Alto y el Bajo Egipto.

Los bajorrelieves de las paredes de la sala hipóstila presentan escenas de batallas en campañas militares peleadas durante el reinado de Ramsés II. Muchas de ellas se refieren a la batalla de Qadesh, en el río Orontes en la actual Siria, en donde el faraón peleó contra los hititas. El relieve más famoso muestra al rey en su carro lanzando flechas contra sus enemigos en retirada, que están siendo tomados prisioneros. Otras escenas muestras victorias egipcias en Libia y Nubia.

Después de la sala hipóstila, se ingresa en una segunda sala, que tiene cuatro pilastras decoradas con escenas de ofrendas a los dioses. Hay representaciones de Ramsés y Neferari con las barcas sagradas de Amón y Ra-Horajti.

Esta sala da acceso a un vestíbulo transversal en cuyo centro está la entrada al santuario.

Allí, en una pared negra, se encuentran las esculturas talladas en la roca de cuatro figuras sentadas: Ra-Horajti, el dios deificado Ramsés, y los dioses Amón y Ptah. Ra-Horajti, Amón-Ra y Ptah fueron las principales deidades en ese período y sus centros de culto se ubicaban en Heliópolis, Tebas y Menfis, respectivamente.

La construcción fue planificada de manera que 2 veces al año, cuando el sol salía por el horizonte, sus rayos penetraban por la puerta y tras proyectarse en la gran sala de ocho columnas, la segunda, el vestíbulo y el santuario incidían en las 4 estatuas del nicho de la parte posterior que se iluminaban por completo.

 Templo menor

El templo menor de Abu Simbel está situado al norte del mayor. Está también excavado en la roca y dedicado a Hathor, diosa del amor y la belleza, así como a su esposa favorita, Nefertari. La fachada está decorada con seis estatuas, cuatro de Ramsés II y dos de Nefertari. Las seis son de igual tamaño, algo poco corriente ya que las estatuas que representaban al faraón solían ser de mayor tamaño.

The Small Temple
The temple of Hathor and Nefertari

  • Ramsés II con la corona del Alto Egipto y barba postiza.
  • Nefertari con atributos de la diosa Hathor, disco solar entre 2 altas plumas y cuernos de vaca.
  • Ramsés II con la corona blanca del Alto Egipto y barba postiza.
  • Ramsés II con doble corona y barba postiza.
  • Nefertari con atributos de la diosa Hathor, disco solar entre 2 altas plumas y cuernos de vaca.
  • Ramsés II con el nemes, la corona atef y barba postiza.

La entrada conduce a una sala con seis columnas centrales, esculpidas con capiteles decorados con la cabeza de la diosa Hathor.

La sala Este contiene algunas escenas que muestran a Ramsés y su esposa ofreciendo sacrificios a los dioses.

Inside the Nefertari's Temple

Tras esta sala se encuentra otra que muestra escenas similares. Al fondo del templo se halla el santuario que contiene una estatua de la diosa Hathor.

Colossi of the entranceThe temple of Hathor and NefertariThe King Ramesses

Kom Ombo

(Navegando por el Nilo, 16-7-14)

A las 16:30, el barco crucero hizo una parada en Kom Ombo.  Subimos a la cubierta para poder contemplarlo desde allí.  Era la primera vez que sentía el auténtico calor del desierto.  No sé a qué temperatura estaríamos, pero era realmente insoportable.  Por eso nos conformamos con observarlo unos minutos antes de volver a refugiarnos en el interior del barco.

Temple of Kom Ombo

El Templo de Kom Ombo es un inusual templo doble construido durante el reinado de la Dinastía Ptolemaica, en la ciudad egipcia de Kom Ombo. En el período de dominación romana se realizaron algunas ampliaciones. La construcción es única debido a su diseño doble, lo que significa que había accesos, patios, salas, capillas y santuarios duplicados para dos dioses: Sobek y Haroeris. La mitad sur del templo estaba dedicada a Sobek, dios de la fertilidad y creador del mundo, que aparece junto a Hathor y Jonsu. Además, la mitad norte del templo estaba dedicada a Haroeris «Horus el viejo», que figura junto a Tasenetnofret, la «Buena Hermana» (una forma especial de Hathor) y Panebtauy «Señor de las Dos Tierras». El templo es atípico por ser doble y simétrico respecto del eje principal.

La construcción del templo la inició Ptolomeo VI Filometor (180-145 a. C.) al principio de su reinado. Fue ampliado por otros Ptolomeos, como Ptolomeo VIII y Ptolomeo XII, que aparecen representados en las salas hipóstilas interiores y exteriores. La decoración de la cara interna del muro posterior del templo es de particular interés, pues en él se representa una colección de instrumentos quirúrgicos. Muchas partes del templo han sido destruidas por la acción del Nilo, terremotos, e incluso se usaron sus piedras para otras construcciones posteriores. Algunos de los relieves de su interior fueron desfigurados por los coptos, quienes usaron el templo como iglesia.

Sunset on the river nileSunset on the river nile

Gebel El Silsila

(Navegando por el Nilo, 16-7-14)

Mientras esperábamos la hora del almuerzo en nuestro camarote, nos sorprendió cómo el río se estrechaba y el desierto empezaba a aparecer en la misma ribera.  Enseguida comenzamos a contemplar restos de una antigua cantera, de templos, speos, rocas talladas… Se trataba, como después nos enteramos (y no por nuestro superguía), de Gegel El Silsila.

Arriving at Gebel el SilsilaThe west bank

Gebel Silsila es el nombre dado a un desfiladero rocoso entre Kom Ombo y Edfu, donde el río Nilo se estrecha y se levantan altos acantilados de piedra arenisca al borde del agua. Probablemente en la antigüedad habría una serie de rápidos que hacían peligrosa la navegación. Era la frontera natural entre las regiones de Elefantina (Asuán) y Edfu. En la época faraónica el río se conocía como Khennui, el “lugar de remar”. Arthur Weigall en sus Antigüedades de Egipto establece que el nombre Silsileh, es una corrupción romana del nombre egipcio original para el pueblo, Khol-Khol, lo que significa una barrera o frontera.

Silsila adquirió gran importancia gracias a la estratégica ubicación con la que cuenta, en las cercanías de las canteras de arenisca. Este material, sumamente preciado para la arquitectura, fue extraído de allí desde la dinastía XVIII hasta los años grecorromanos.

Entre los vestigios arqueológicos presentes en esta zona, abundan los templos excavados en la roca. El Speos de Horemheb, las 28 capillas de la dinastía XVIII y varias estelas constituyen algunas de los hitos más importantes.

Speos of Horemheb

No es de extrañar que en la dinastía XVIII, los viajeros ya habían desarrollado la costumbre de tallar pequeños santuarios en los acantilados, dedicarlos a la gran variedad de dioses del Nilo y al río mismo. Incluso pequeños santuarios fueron construidos por Tutmosis I, Hatshepsut y Tutmosis III. Desde que Horemheb construyera su speos, muchos otros faraones de la XIX dinastía y posteriores dejaron su huella. Gebel Silsila se convirtió en un importante centro de culto y cada año, al comienzo de la temporada de inundación lse hacían ofrendas y sacrificios a los dioses asociados con el Nilo para asegurar el bienestar del país para el siguiente año.

Silsila's cenotaphsA symbol of Gebel el SilsilaThe Ramesside stelae

Las capillas eran edificadas para cumplir la función de cenotafios, dedicadas a los más altos dignatarios. Algunos de los personajes que han sido identificados en las inscripciones de sus monumentos fueron el arquitecto Senenmut, el sacerdote Hapuseneb, los consejeros Min y Sennefer, entre otros. También hay esculturas sin terminar sobre la ribera oriental del río, al igual que estructuras menores, como el kiosco de Amenhotep III.

Silsila

Templo de Edfú

(Edfú, 16-7-14)
Edfú

El crucero había atracado la noche anterior en Edfú, una ciudad, como todas en Ramadán, llena de ruido. Lo primero que hicimos fue tomar nuestro primer desayuno.  Ya teníamos la mesa asignada para todos los días, incluidos los vecinos.  Una gran mesa de ecuatorianos que vaciaban constantemente los recipientes de zumo y que rezaban piadosamente antes de cada comida, nos flanqueaban por la izquierda.  Una enorme cola ante la barra bufete esperando una ansiada tortilla con ingredientes personalizados. Buen café, leche fría, algo de bollería y fruta era una buena manera de comenzar el día.

Tras el desayuno nos esperaba el Templo de Edfú.  A decir verdad, jamás había oído hablar de su existencia, así que era como descubrir algo nuevo.

Para ir al templo lo típico en esa ciudad era ir en coche de caballos.  Así que, allí estaban, una enorme cola esperando a la salida del barco.  Nuestro superguía ya había contactado con uno, por lo que la salida fue rápida, aunque no evitamos, a pesar nuestro, que alguien nos hiciera la foto montaditos en el carro.  A la vuelta nos tocaría esquivar a alguien con nuestra imagen plasmada en una guía turística del templo.

Comenzaba después una carrera de carros, a ver quién corría más, total para llegar al templo los mismos y únicos que estábamos en el barco.  Allí estaba, imponente y en un estado de conservación sorprendente.  Por eso le preguntamos a nuestro superguía: ¿de qué época es?, faraones, más nuevo…

El templo de Edfú, dedicado al dios halcón Horus, fue comenzado el año 237 a. C. por Ptolomeo III Evérgetes I. En el año 212 a.C. se habían concluido las obras de la parte interior por Ptolomeo IV Filopátor, y se decoró en el 142 a.C. por Ptolomeo VIII Evérgetes II quien también terminó el pronaos. Las obras en su totalidad no concluyeron hasta el 57 a.C con la colocación de las puertas.

Es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del de Karnak. Mide 137 metros de longitud por 79 de ancho y 36 de altura, y representa la típica construcción de los templos con el pilono, el patio, 2 salas hipóstilas, una cámara de ofrendas, la sala central y el santuario. Es característica la iluminación del templo, con habitaciones cada vez más pequeñas que impedían el paso de la luz gradualmente hasta llegar al oscuro santuario, que recibe la iluminación sólo desde el eje. Entre las columnas y en el techo existen pequeñas aberturas que permitían el paso de la luz a determinadas habitaciones. Está orientado al sur, de forma inusual, posiblemente debido a la propia naturaleza de la zona.

First Pylon

Empecemos el recorrido

Pilono de entrada
Ed-pilono

Las 2 torres del pilono se dividen en 4 pisos con cámaras, unidas por una escalera de 145 peldaños. Están decoradas con imágenes de Ptolomeo XII Neo Dioniso sacrificando prisioneros ante Horus y Hathor, precedidas de 2 halcones realizados en granito negro. En la fachada del pilono se distinguen las ranuras que servían de alojamiento a los grandes mástiles de madera sujetos por unas zarpas de metal. Escena esencial: la victoria del faraón sobre sus enemigos, a los que golpea con la maza «Iluminadora» ante Horus. «Toro, órix, caza de agua, así como todos los que te son infieles, arden sobre tu altar —dice el rey al dios— y bebes vino y cerveza ritualmente puros.»

The great TempleEntering the TempleEntrance to the TempleReliefs on the walls of the Temple of EdfuMain gateHorus

 Patio exterior
Ed-patio

Cruzado el pilono desembocamos en un gran patio flanqueado por una columnata en tres de sus costados. Al fondo se encuentra la fachada de la primera sala de columnas. El patio es muy espacioso y contiene columnas a los lados. Los capiteles son diferentes entre sí pero iguales a los simétricos respecto de la entrada.

First CourtyardThe first CourtyardDetail of the first CourtyardCourt of Offerings

Pronaos
Ed-pronaos

La fachada del pronaos está cerrada por un muro que llega hasta media altura. A ambos lados de la puerta, tres columnas. En los seis paneles que recorren esta fachada, el rey hace ofrendas a los dioses. A la izquierda de la entrada, un extraordinario halcón Horus, uno de los más imponentes nunca esculpidos, aparece tocado con la doble corona, es la encarnación de la vigilancia. Al cruzar la puerta, nos encontramos con dos pequeñas salas. A la izquierda, la «Casa de la mañana»; a la derecha, la «Casa de los libros».

En egipcio las palabras «mañana» y «adoración» están formadas por la misma raíz. Por la mañana, cuando sale el sol, se lleva a cabo el primer acto de veneración a la luz renaciente. Y la Casa de los libros daba acceso al conocimiento sagrado. En esta pequeña estancia no se encontraban anaqueles cargados de papiros sino columnas de jeroglíficos que dan el título de las obras. Se trata, pues, de una biblioteca reducida a lo esencial, las «manifestaciones de la luz divina [Ra]», a saber, los rituales, el libro de las fiestas, los tratados de geografía sagrada, los de observación del cielo y el manual de decoración del templo. Los montantes de la puerta recuerdan que entramos en el cielo: están adornados con escenas cósmicas, divinidades celestiales, listas de horas del día y de la noche que permiten consumar la acción justa en el momento justo. En el interior de la primera sala de columnas reina la penumbra. Simbolizando los tallos de las plantas originales, estas columnas, cercanas entre sí, reciben la luz procedente de varias aberturas practicadas en el techo. Al fondo de la sala se abre un pasaje hacia la segunda sala de columnas.

Inside the PronaosInside the Pronaos

Sala hipóstila
Ed-hipostila

La sala hipóstila es la parte más antigua del templo. Compuesta de 12 grandes columnas decoradas con formas vegetales en su parte inferior, están dispuestas en 4 grupos de 3 columnas paralelos y simétricos respecto a la entrada. Esta sala es más pequeña que la precedente. Es una sala de las fiestas que comunica con tres pequeñas estancias. La primera, a la derecha, es la sala del Tesoro. Allí se indican los nombres de las regiones mineras de donde se extraían las riquezas indispensables para embellecer el templo. A la izquierda, la cámara del Nilo que procura una inagotable abundancia. En el laboratorio se mencionan recetas de perfumes y ungüentos.

The Hypostyle HallReliefs in the Hypostyle HallDetail of the ceiling of the hypostyle hall

Santuario
Ed-santuario

Tras la sala hipóstila se encuentra la cámara de las ofrendas comunicada con las terrazas a través de una escalera, y tras esta la sala central, donde se encuentra la capilla del dios Min. Después de la sala central se accede al santuario con el naos, monolito de granito gris de unos 4 metros de altura, en el que se encontraba la imagen de Horus y el pedestal en el que posiblemente se ubicase una barca. El naos podría pertenecer a un templo más antiguo. Cada una de las capillas dispuestas en torno al santuario tenía su propia función.

Ed-santuario2

Sanctuary of HorusDetail of the staircase to the topTerraces for priestsNew Year Chapel

Por último, en la parte exterior, en el corredor, entre el templo y el recinto amurallado, aparecen gran cantidad de inscripciones de diferentes temas religiosos o alegóricos a la construcción del templo además de un nilómetro. En el del santuario se desarrollan los episodios del «mito de Horus», desde su nacimiento hasta su triunfo sobre las fuerzas de las tinieblas.

Cabe decir que si antes de visitar los grandes templos antiguos se pudiera visitar éste de Edfú, se comprendería mucho mejor su estructura.  El estado de conservación, debido a su antigüedad, es impresionante y te marca claramente la estructura de cualquier templo egipcio.

Al salir del templo, como en ocasiones anteriores, te obligan a pasar por la zona de tiendas.  Una avalancha de vendedores que no te permiten ni detenerte a mirar alguna cosa interesante.  Imposible pararse.  Una pena para los que les gusta comprar o simplemente mirar tiendas, es totalmente imposible hacerlo con tranquilidad.  Después, en la zona de espera de los carros de caballos, otra avalancha de niños y mayores con las manos abiertas pidiendo y pidiendo, desde euros a caramelos.  Una pena que el país no aproveche la enorme riqueza que tiene.

Comenzamos el crucero

(Luxor, 15-7-14)

Una vez acabamos de visitar el templo de Karnak, Superalí o superguía, nos informó de que el barco que teníamos que coger había partido hacia Edfú a las 13 horas.  Por eso tenía tanta prisa por almorzar.  Seguramente, en su afán de improvisar,  ni había mirado los horarios de los pocos cruceros que actualmente navegan por el Nilo.  A cambio nos ofreció ir a otro que nos iba a sorprender.  Y tanto que nos sorprendió habiendo estado nuestras primeras noches egipcias en un buen hotel de El Cairo.  El crucero se llama Tower I y el aspecto era como meterse en una película de las que te llevan atrás en el tiempo.  El consuelo fue la abundante comida que, bien seleccionada, hizo que nuestros días por el Nilo fueran de lo más positivos.

Desde luego es bueno tener en cuenta cuando viajas en este tipo de cruceros que la calificación que se hace poco tiene que ver con lo que entendemos nosotros por 5 estrellas.  Aunque ofrezcan un 5 estrellas superior o superlujo… al final te dan lo poco que queda y le cambian la calificación si hace falta.